Eres de los que
mantienen una decena de ventanas abiertas en el ordenador mientras atiendes el
teléfono, envías un corro y mandas un mensaje por móvil o sigues varios grupos
de watsashpp? Entonces quizá padezcas infoxicación, también llamada infobesidad
o sobrecarga informativa. Enfermedad de la era digital que incapacita para
procesar el exceso de información recibida a diario. Es necesario utilizar
mejor los recursos y los medios digitales para llevar una dieta informativa saludable y equilibrada.
Van algunos
consejos:
- Evita el picoteo. Lee un texto sin consultar las redes, el móvil o el correo electrónico a la vez.
- Stop a los atracones , Consumir mucha información en poco tiempo puede provocar pesadez e intolerancia a ciertos contenidos. Selecciona la información siguiendo tus prioridades. Pero que esas prioridades no te las marque el emisor.
- Adiós a la comida basura. Hay contenidos apetitosos, sí, pero llenos de datos caducados y procesados que pueden llegar a perjudicar tu salud. Comprueba que la información provenga de fuentes fiables y seguras
- Haz deporte . El ejercicio ayuda a combatir el estrés y liberar endorfinas que te hacen sentir feliz.
- Las dietas milagrosas no existen. No te fíes de todo lo que lees en internet . Intenta buscar información de calidad, con criterio.
Sacado de XLSemanal
"Propone una de nuestras lectoras una dieta para evitar la infoxicación, esto es el exceso de información mal digerida al que peuden conducir los malos habitos en la sociedad digital y en la llamadas autopistas de la información como Internet. Este mal se agrava cuando el infoxicado parte de una conocimiento deficiente, ya sea porqu no lo ha adquierido en la medida necesaria para enjuiciar la información que recibe , ya porque se le ha suministrado pseudoconocimiento amañado con fines espureos por terceras personas. indicios hay de que esta patología informativa y cognitiva nutre buena parte de los conflictos de nuestro tiempo. La ignoracia de la Historia, la inconsistencia respecto a l gravedad de determinadas decisiones, la pretensión voluntarista de negar o violentar la realidad llevan a atolladeros en los que hoy estamos . De los que nos costará salir bien parados.